Se pone en dos segundos. Y se quita sin dejar marca.
No lleva adhesivos ni pinzas que tapen la salida del aire. Lleva una ventosa de vacío mecánica: apoyas la base, giras el anillo y el aire sale. A partir de ahí no se mueve, ni en baches ni en frenadas.
Tres pasos, una sola vez.
Se instala una vez y se queda puesto. No hay que recolocarlo cada mañana.
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1
Limpia la superficie Pasa la toallita que viene en la caja y deja que seque del todo. Es el paso que casi todo el mundo se salta y el único que decide si agarra bien.
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2
Apoya la base y gira hacia TIGHT Colócala bien plana, sin dejar aire debajo, y gira el anillo hasta el tope. Notarás cómo se sella y deja de girar: ahí ya está anclado.
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3
Acerca el móvil El imán hace el resto. Entra y sale con una mano, y la rótula gira 360° para pasar de vertical a horizontal sin tocar nada más.
No es una ventosa de bazar.
Parecen lo mismo y no lo son. La diferencia está en cómo se sujetan.
La diferencia entre que se caiga y que no, no es la marca. Es el mecanismo.
Dónde agarra. Y dónde no.
Preferimos decírtelo antes de que lo compres. La ventosa necesita una superficie lisa y no porosa: ahí se pega a lo que le eches.
- Cristal: parabrisas, ventanilla del avión, mampara
- Salpicaderos de grano fino y plásticos lisos
- Metal: la nevera, el frontal del horno, una columna
- Madera lacada, melamina y muebles con acabado brillante
- Encimeras, azulejos y espejos
- Superficies porosas: madera en bruto, piedra rugosa, yeso o pared pintada mate
- Tela y tapicería
- Salpicaderos con textura de piel muy marcada o grano muy profundo
- Curvas muy cerradas, donde la base no llega a apoyar entera
¿Tu salpicadero es rugoso? No es un problema: pégalo al cristal del parabrisas, en la esquina inferior, o busca la zona lisa que casi todos los coches tienen junto a la pantalla. Ahí agarra igual.
Se quita igual de rápido.
Y se lo puedes llevar al coche de alquiler sin miedo a que te reclamen nada.
No lleva adhesivo, así que no deja cerco ni residuo. Se puede quitar y poner tantas veces como quieras, y cambiarlo de sitio en el mismo viaje.
Con MagSafe o sin él.
En la caja va todo lo necesario para que funcione con cualquier teléfono, tenga imanes o no.
Una aclaración para que nadie se lleve una sorpresa: el soporte no carga el móvil. Sujeta y orienta, nada más. Así pesa menos y no calienta la batería en verano.
¿Lo pruebas?
Tienes 30 días para devolverlo si no se agarra como esperas. Envío gratis a toda España.
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